Una buena nortiá nos dejó en apenas 10 días una estupenda nevada donde lo difícil fue esperar la ansiada tregua meteorológica para estrenar temporada. Aunque las previsiones no anunciaban nada bueno, algo parecía que iba a aflojar. Como consecuencia, una llamada a ultima hora de la noche y ya nos "auto-convencimos" Damián y yo que viendo que la mayoría de las carreteras de montaña estaban cortadas por la nieve, probaríamos suerte con el puerto de La Cubilla. Sorprendidos por la cantidad de nieve ya existente en cotas bajas, pudimos llegar hasta poco más de Riospaso a 950 m