mi visión de la montaña

Subir montañas es la osadía convertida en humildad, bajarlas es la osadía convertida en gratitud

martes, 12 de febrero de 2013

Gamonal (Aramo)


Una año más, después de la sequía del año pasado, nos damos cita con el Aramo después de las fuertes nevadas de las últimas semanas. El día no nos iba a dar concesiones puesto que salimos de casa lloviendo y tras una pequeña pausa cuando aparcamos el coche un poco más allá de Viapará nos nevó con ganas hasta llegar a La Cueña les Cabres. A partir de ahí con niebla cada vez más espesa y ventisca al encumbrar la Gamonal (1712 m.) donde "para variar" hacía un frío de mil demonios. El descenso a tientas de la primera parte nos restó poder disfrutar de una nieve muy guapa, pero al salir de la niebla comenzó el espectáculo sin igual que ofrece este descenso directo de 1.000 m. hasta cerca de Viapará (700 m.).


Por fin Alberto pudo  saborear las virtudes que tantas veces le contamos acerca del Aramo. Como diría Carlos: "Aramo for ever and ever..." y en el recuerdo unas fotos de Damián de la primera y mayor polvareda allá por el 2005 con una nevadona de escándalo.




sábado, 26 de enero de 2013

Picu Deboru (Ándara)

Nos acercamos ayer de nuevo a Los Picos para aprovechar la ventana de buen tiempo que pronosticaban para el sábado. Así que nos plantamos en Sotres (1.045 m.) con un día mejor de lo previsto.


Desgraciadamente y una vez más, la borrasca después de las buenas nevadas remató con un frente cálido lluvioso que echó a perder la calidad de la nieve. Además pudimos comprobar también todo lo que el viento se llevó, dejando paradójicamente mucha más nieve por ejemplo en los praos de Sotres que en muchos picos.

sábado, 12 de enero de 2013

semana de ski en Zermatt (Suiza)

Escapada a la meca del ski alpino a golpe de talonario, como suele pasar en Suiza, aunque solamente por contemplar aquellos paisajes bien merece la pena. Si a eso le añadimos más de 400 km. de pistas juntando la parte italiana con variedad suficiente para realizar descensos antológicos a fuego, carvings eternos, ratoneos en cuestas de gran inclinación, paseos bucólicos por bosques y fuera pistas con nieve peluda, se puede decir que resultó redonda la semana ya que además tuvimos la suerte de estrenar pistas recién preparadas o con una capa reciente de nieve a primera hora.
Y todo ello bajo la omnipresencia del Matterhorn o Cervino, algo así como el Picu Urriellu de Suiza que acapara toda la atención a pesar de la cantidad de picos famosos y no menos guapos de más 4000 m. que hay a su alrededor.

sábado, 5 de enero de 2013

Pico Sª Ana oriental por La Canalona (Urrieles)

Después del prometedor inicio de temporada allá a primeros de diciembre, la cosa fue menguando hasta quedarse en mínimos, si bien aprovechamos al  máximo desde entonces casi todos los fines de semana para realizar travesías por la zona de San Isidro y Fuentes de Invierno. Sin embargo como cada vez quedaba menos nieve tuvimos que repetir ruta varias veces y por eso esta vez me apetecía un poco de Picos para variar...Así que salimos para Fuente Dé, Alberto, Patri y yo que a pesar de la pereza que daba por tener que madrugar e ir tan lejos, las ganas por esquiar algo decente y aprovechar la bonanza meteorológica pesaron más esta vez...

domingo, 23 de septiembre de 2012

viernes, 13 de julio de 2012

Torrecerredo (Urrieles)

Vuelvo a un clásico pero no por ello menos atractivo, que no es otro que el techo de la España Cantábrica con mi primo Juan que no conocía las entrañas de Los Picos. Y que mejor que esta ruta clásica pasando subiendo a la vega d'Urriellu para ver el Picu en persona y al día siguiente encaramarse en lo más alto. Casi ná la fartura paisajística que ofrece este menú montañero...Empezamos en la curvona de Sotres para bajar a los invernales del Texu (880 m.), collado Pandébano (1.212 m.), La Terenosa (1.315 m.), Colláu Valleyu (1.540 m.) y vega d'Urriellu (1.953 m.), todo en  medio de la niebla y orbayando. Menos mal que llevé la tienda porque ya me parecía que esta vez el vivac no iba  a ser posible. Así que tras entonarnos con un café en el refugio el tiempo nos dió una tregua lo suficiente duradera para montar la tienda y preparar la fabada para cenar. Como le decía a mi primo "la expedición" iba a ser con todos los detalles, como en los viejos tiempos....