De nuevo madrugón para llevar algo de garantía si es que la hay respecto a la meteo cambiante en estas montañas, pero lo cierto es que el parte preveía sol , pocas nubes y poco viento. No fue fácil decidir a qué montaña subir para gastar un cartucho tan valioso porque había muchos factores a tener en cuenta: al medio día se preveía la entrada de nubes por el Oeste, el nivel de riesgo de aludes no bajaba de 3 y con ojo a las placas de viento formadas los últimos días quedando exentas sólo las laderas SE, la búsqueda de un pico vistoso con buenas panorámicas al mar, etc. Total, que nos decidimos por el que cumplía todos estos requisitos y que teníamos más a mano: el Rørnestinden, el cual pasa desapercibido por la cercanía del gran clásico de la zona que es el Kavringtinden.